La desaladora de Xàbia vuelve al centro del debate político tras no haberse cumplido el compromiso de revertir su gestión a manos públicas antes del 1 de abril de 2026. El acuerdo, aprobado por unanimidad en pleno municipal, contemplaba que la empresa pública asumiera el control de la infraestructura, una medida que, de momento, no se ha ejecutado.
El concejal del PSPV-PSOE, José Chulvi, ha calificado esta situación como un “incumplimiento” y una “falta de respeto” a los acuerdos plenarios. Según ha explicado en una entrevista en Radio Dénia Cadena SER, el proceso ya acumulaba retrasos desde enero, cuando tampoco se celebró el pleno previsto para formalizar la reversión.
La planta continúa en manos privadas pese a que el contrato finalizó en diciembre de 2023 y se mantiene actualmente en prórroga. Para los socialistas, esta situación está generando un sobrecoste cercano a los 30.000 euros mensuales, un dinero que, defienden, podría revertir en mejoras del sistema hídrico municipal si la gestión fuera pública.
Desde el PSOE también cuestionan la voluntad política del equipo de gobierno, al considerar que el respaldo a la reversión fue “forzado” y no fruto de una convicción real. En este sentido, apuntan a una falta de impulso administrativo durante los últimos meses como principal causa del bloqueo.
Pese a la situación, Chulvi ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía, asegurando que el suministro de agua está garantizado y que la gestión técnica de la planta es correcta en estos momentos.
El retraso, sin embargo, sí podría estar afectando a decisiones estratégicas, como posibles inversiones o ampliaciones de la desaladora, que permitirían incrementar la capacidad de producción y reforzar el abastecimiento en la comarca.
Con el calendario ya superado y sin una nueva fecha sobre la mesa, el futuro de la gestión de la desaladora sigue abierto. La oposición reclama ahora explicaciones públicas y un nuevo compromiso claro para desbloquear una infraestructura considerada clave para el abastecimiento en un municipio especialmente expuesto a la sequía y a la presión turística.

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