El Ayuntamiento de Xàbia sale al paso de la polémica por la contratación de seguridad privada y niega cualquier irregularidad o trato de favor. Lo hace apoyándose en un informe de la Jefatura de la Policía Local que concluye que no existía vinculación política en el momento de la adjudicación y que la decisión respondió exclusivamente a criterios técnicos.
Según este documento, el consistorio recurrió a una empresa de vigilancia ante una situación que califican de urgente. Por un lado, por los incidentes registrados en la oficina de atención ciudadana, con episodios de tensión y comportamientos agresivos hacia el personal municipal. Y por otro, por la ocupación de la obra del auditorio, donde varias personas pernoctaban y consumían alcohol y drogas, generando un foco de insalubridad y un riesgo real de incendio.
Ante este escenario, el Ayuntamiento optó por reforzar la seguridad, primero con presencia puntual y después con vigilancia continuada, especialmente en horario nocturno, para evitar nuevos accesos y garantizar la seguridad en la zona.
El informe también aclara que el actual propietario de la empresa, Miguel Ángel Masanet, que es concejal del PP en Fageca, no estaba al frente de la mercantil cuando se formalizó el contrato, sino que se incorporó meses después.
Desde el gobierno local insisten en que la actuación se adoptó por necesidad y dentro de los márgenes administrativos disponibles, y lamentan unas acusaciones que consideran infundadas y que, aseguran, cuestionan el trabajo de los técnicos municipales.

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