Una simple llamada vecinal ha sido clave para desmantelar una importante plantación de marihuana en la Marina Alta. Todo comenzó cuando un vecino de Pego sospechó de unos movimientos extraños y del intenso olor que desprendían varias bolsas de basura. Esa información llegó a la Guardia Civil, que inició una investigación que ha acabado con cuatro detenidos y dos laboratorios clandestinos desmantelados.
La organización operaba con importantes medidas de seguridad y extendía su actividad entre Alicante y Valencia. Los registros realizados en Oliva, Adsubia y La Vall de Gallinera, permitieron intervenir 265 plantas de marihuana, un arma de fuego y dinero en efectivo. La Guardia Civil mantiene abierta la investigación para determinar si existen más personas implicadas.

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