Los Moros y Cristianos de Calp ya son Fiesta de Interés Turístico Nacional. El Ministerio de Industria y Turismo, a través de la Secretaría de Estado de Turismo, ha concedido este reconocimiento a una de las celebraciones más queridas del municipio, destacando su singularidad y su valor histórico, cultural y festivo.
Pero detrás de la declaración hay mucho más que un título. Hay medio siglo de fiesta y varias generaciones de calpinos y calpinas que han trabajado para mantenerla viva, hacerla crecer y convertirla en una de las grandes citas del calendario de Calp.
El reconocimiento llega, precisamente, cuando los Moros y Cristianos celebran entre este año y el próximo su 50 aniversario. Con esta declaración, pasan a formar parte de las 168 fiestas españolas que cuentan con la consideración de Interés Turístico Nacional y se convierten en la número 26 de la Comunitat Valenciana.
Cada año, alrededor del 22 de octubre, Calp cambia durante unos días su paisaje habitual. Las calles se llenan de música festera, pólvora, trajes, carrozas y filaes para celebrar las fiestas en honor al Santíssim Crist de la Suor, patrón del municipio.
Y aunque las espectaculares Entradas Mora y Cristiana son uno de sus grandes reclamos, estas fiestas tienen detrás una historia que ayuda a entender el Calp de hoy.
Parte de su relato se remonta a 1744, cuando la villa sufrió un ataque pirata. Aquel episodio ha llegado hasta nuestros días convertido en cultura popular y en uno de los momentos más especiales de las fiestas: ‘El Miracle’, la representación teatral que recrea la defensa de Calp.
También el Mediterráneo se convierte en escenario de la historia. Durante el Desembarco en la playa del Arenal-Bol, embarcaciones a vela tripuladas por integrantes de las filaes recrean la llegada de los atacantes a la costa y el posterior enfrentamiento con los defensores de la villa.
La concejala de Fiestas, Mariola Mulet, ha puesto precisamente el acento en las personas que han hecho posible llegar hasta aquí. Considera que la declaración supone un reconocimiento al trabajo de generaciones de vecinos que han mantenido viva la fiesta y, al mismo tiempo, una oportunidad para seguir proyectando Calp como destino turístico y cultural.
También la alcaldesa, Ana Sala, ha destacado el valor simbólico de la distinción, que considera un reconocimiento a la identidad y a la historia del municipio, y ha asegurado que el Ayuntamiento continuará trabajando para proteger y difundir la celebración.
Calp llegará, por tanto, a las próximas fiestas de octubre con un motivo más para celebrar. Después de medio siglo de música, pólvora, desembarcos, desfiles y muchas horas de trabajo detrás de cada acto, sus Moros y Cristianos ya tienen reconocimiento nacional.

Deja una respuesta