Diez ciclistas del equipo profesional Groupama–FDJ fueron sancionados por la policía con 100 euros de multa cada uno tras cometer una infracción de tráfico en el municipio de Llíber. Los hechos ocurrieron en una carretera principal del casco urbano, una vía estrecha regulada por semáforos que permiten el paso alterno de vehículos en un solo sentido.
Según la información difundida, los diez corredores atravesaron el tramo con el semáforo en rojo, invadiendo el sentido contrario de circulación. Aunque se trata de una zona con escaso tráfico y no se produjo ningún incidente, la actuación supone una infracción del código de circulación, motivo por el que los agentes procedieron a identificarlos y sancionarlos.
El incidente tuvo lugar en las inmediaciones de Calp, una zona habitual de entrenamiento para equipos ciclistas profesionales durante los meses de invierno. La carretera que atraviesa Llíber cuenta con semáforos en ambos extremos del núcleo urbano debido a su estrechez, lo que obliga a respetar estrictamente la señalización para evitar riesgos.
Fuentes próximas al suceso señalan que, pese a que el peligro real fue reducido por la baja intensidad de tráfico, la maniobra generó una situación irregular al circular contra el paso autorizado. La policía actuó conforme a la normativa vigente, imponiendo la sanción correspondiente a cada uno de los corredores.
El episodio ha generado comentarios en redes sociales y vuelve a poner el foco en la convivencia entre ciclistas y tráfico rodado, especialmente en municipios pequeños de la Marina Alta con vías urbanas de circulación limitada.









