La Guardia Civil ha desarticulado en Calpe una organización criminal especializada en robos en viviendas que operaba tras realizar una vigilancia minuciosa de sus víctimas y que contaba con un complejo sistema para introducir los objetos sustraídos en el mercado ilegal.
La denominada operación Locator ha permitido esclarecer, por el momento, 40 robos cometidos principalmente en municipios del norte de la provincia de Alicante, recuperar efectos valorados en cerca de un millón de euros y detener a cinco personas, de las cuales tres han ingresado en prisión por orden judicial.
La investigación se inició tras detectarse una serie de asaltos con un patrón común. Los agentes comprobaron que los miembros del grupo realizaban un seguimiento previo de los propietarios de las viviendas. Para ello, llegaban incluso a instalar dispositivos de geolocalización en los vehículos de las víctimas, lo que les permitía conocer con precisión cuándo las casas quedaban vacías y eran más vulnerables.
Según ha informado la Guardia Civil, la organización empleaba métodos especialmente sofisticados para evitar ser detectada. Manipulaban el suministro eléctrico de los inmuebles para inutilizar sistemas de alarma, cámaras de seguridad y sensores de movimiento. Además, utilizaban dispositivos electrónicos para ahuyentar a los perros guardianes y contaban con material especializado como visores nocturnos, escaleras telescópicas, sistemas de comunicación ocultos y herramientas para forzar accesos mediante la fractura de cristales o el corte de elementos metálicos.
La investigación no se limitó a los robos. Los agentes descubrieron una estructura perfectamente organizada para la posterior comercialización de los objetos sustraídos. Uno de los detenidos, un joyero procedente de otro país, operaba en un taller clandestino equipado con maquinaria específica. En este lugar desmontaba las joyas robadas, extraía las piedras preciosas y fundía el oro con el objetivo de dificultar su identificación y desvincularlo de los delitos.
Durante los seis registros realizados en Calpe, en viviendas, trasteros y un local utilizado como taller, los investigadores recuperaron centenares de joyas, diamantes, lingotes de oro, más de 200 relojes de alta gama, dinero en efectivo en distintas divisas y numerosos objetos de valor procedentes de diferentes robos.
Entre los efectos intervenidos también se hallaron varios cuadros religiosos ortodoxos de los siglos XVIII y XIX, de gran valor histórico, que ya han sido devueltos a sus legítimos propietarios.
La Guardia Civil continúa analizando todo el material recuperado para determinar su procedencia y facilitar su devolución a las víctimas. No se descarta que aparezcan nuevos afectados a medida que avance la identificación de los objetos.
Las personas que crean reconocer alguno de los efectos intervenidos pueden contactar con la Policía Judicial de la Guardia Civil de Calpe en el teléfono 965 83 00 80 o en el correo electrónico [email protected] para solicitar la comprobación de las piezas recuperadas.