El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, ha trasladado este lunes en Dénia el respaldo de la Generalitat a los afectados por los deslindes de Costas y ha reafirmado el compromiso del Consell de recurrir administrativa y judicialmente los expedientes que afectan al litoral valenciano.
Durante un encuentro mantenido con asociaciones de propietarios, Martínez Mus defendió que la prioridad debe centrarse en la ejecución de las obras de protección y regeneración de la costa, al tiempo que criticó la política estatal en materia de deslindes. Según explicó, en el caso de Dénia más de medio centenar de propietarios podrían perder la titularidad de sus viviendas y miles de inmuebles quedarían afectados por las limitaciones derivadas de las zonas de servidumbre de protección.
El conseller aseguró que la Generalitat ha presentado recursos contra los expedientes de deslinde y que mantendrá la batalla jurídica “hasta donde haga falta”, tanto por la vía administrativa como ante los tribunales. En este sentido, defendió que la protección del litoral no puede basarse únicamente en ampliar el dominio público marítimo-terrestre, sino en actuaciones que frenen la regresión de las playas y preserven el territorio.
Martínez Mus lamentó además el retraso acumulado en las actuaciones de defensa de la costa previstas desde hace años. Según indicó, de las más de sesenta intervenciones contempladas en distintos tramos del litoral valenciano apenas se han ejecutado una decena, dejando pendientes numerosas obras consideradas estratégicas para proteger playas y núcleos costeros.
Durante su intervención también criticó los cambios normativos impulsados por el Gobierno central en materia de Costas y reiteró la oposición de la Generalitat a aquellas medidas que, a su juicio, amplían las posibilidades de incorporación de terrenos privados al dominio público marítimo-terrestre.
El encuentro sirvió igualmente para escuchar las inquietudes de los propietarios afectados, que trasladaron al conseller su preocupación por la pérdida de valor de las viviendas, la inseguridad jurídica y las consecuencias que podrían derivarse de la aplicación de los nuevos deslindes. Algunos representantes reclamaron una reforma de la Ley de Costas y una mayor implicación institucional en los procedimientos judiciales abiertos.
Por su parte, Martínez Mus insistió en que la Generalitat continuará apoyando a los afectados y defendiendo un modelo de gestión litoral que combine la protección ambiental con la preservación de los derechos de los propietarios y de los núcleos tradicionales de la costa valenciana.









