La cifra está sobre el papel: 23,7 millones de euros para la Marina Alta. El problema, según el diputado autonómico socialista José Chulvi, es saber cuánto de ese dinero acabará convirtiéndose realmente en obras, mejoras y nuevos servicios para los vecinos de la comarca.
Chulvi ha analizado los nuevos presupuestos de la Generalitat y ha cuestionado que el Consell los presente como una inversión “histórica” para la Marina Alta. No discute la cifra —cerca de 14 millones corresponden al ámbito educativo—, pero advierte de que detrás de esos números aparecen proyectos ya conocidos, actuaciones anunciadas anteriormente y partidas que llevan años pasando de un presupuesto a otro.
Y ahí sitúa una de sus principales críticas: presupuestar no es lo mismo que ejecutar.
El diputado recuerda que la comarca sigue teniendo necesidades pendientes en sanidad, educación, servicios sociales e infraestructuras. Por eso, sostiene que la verdadera medida de estas cuentas no estará en los millones anunciados, sino en las actuaciones que finalmente se hagan realidad.
Uno de los ejemplos que puso sobre la mesa fue la atención primaria. El presupuesto reserva 300.000 euros para mejoras en centros de salud del Departamento de Salud de Dénia. Los socialistas consideraban insuficiente esta cantidad y plantearon sumar otros 1,7 millones de euros para actuar en los centros de la comarca. La propuesta fue rechazada.
También quedaron fuera, según explicó Chulvi, distintas iniciativas relacionadas con residencias y recursos sociosanitarios de la Marina Alta.
Otro proyecto que Chulvi quería incorporar a las cuentas era el nuevo pabellón deportivo de Dénia. El diputado presentó una enmienda de un millón de euros para dar los primeros pasos y comenzar la tramitación del futuro equipamiento. Tampoco salió adelante.
A esta propuesta se sumaron otras relacionadas con la mejora de espacios para actividades culturales y la protección del patrimonio.
El balance que hace Chulvi de la negociación es contundente: “Cero diálogo y cero aprobación”.
En educación, los socialistas también reclamaron medidas para afrontar un problema cada vez más evidente con la llegada del calor: la climatización de las aulas. Sus propuestas incluían además placas fotovoltaicas, mejoras de eficiencia energética y actuaciones de accesibilidad en los centros.
Por eso insiste en que la Marina Alta no necesita únicamente partidas presupuestarias, sino proyectos con financiación suficiente, plazos y capacidad real para salir adelante.
“La Marina Alta merece alguna cosa más”, defendió Chulvi, quien reivindicó el peso económico de una comarca que considera fundamental para el conjunto de la Comunitat Valenciana.
Su mensaje final es sencillo: menos anuncios que se repiten año tras año y más inversiones que los ciudadanos puedan acabar viendo en sus centros de salud, colegios, residencias e infraestructuras.

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