El TRAM entre Benidorm y Dénia prueba pintar los raíles de blanco para combatir el calor extremo

El calor extremo también pone a prueba las infraestructuras ferroviarias. Por eso, Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana y la Universitat Politècnica de València han puesto en marcha un proyecto pionero para reducir los efectos de las altas temperaturas sobre la red del TRAM d’Alacant.

Las pruebas se están realizando en distintos tramos de la Línea 9, que une Benidorm y Dénia. La medida es tan sencilla como llamativa: pintar de blanco determinados carriles para reflejar parte de la radiación solar y reducir así la temperatura del acero.

Los primeros resultados son prometedores. Según FGV, la pintura reflectante permite rebajar entre 8 y 10 grados la temperatura superficial del carril, lo que ayuda a prevenir deformaciones de la vía provocadas por la dilatación térmica durante los episodios de calor intenso.

Hasta ahora ya se han tratado más de cinco kilómetros de vía, especialmente en curvas donde el riesgo de pandeo es mayor. La experiencia forma parte de un estudio impulsado junto a la Universitat Politècnica para evaluar la eficacia real de esta solución, todavía poco documentada a nivel internacional.

La iniciativa se enmarca en las medidas de adaptación al cambio climático que FGV está aplicando en su red, especialmente en líneas como la del TRAM d’Alacant, que discurre en gran parte al aire libre por las comarcas de l’Alacantí, la Marina Baixa y la Marina Alta.

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