La Marina Alta fue este domingo territorio ciclista. La novena etapa de La Vuelta a España atravesó el interior de la comarca dejando una de las imágenes deportivas del verano: carreteras llenas de aficionados esperando el paso del pelotón y un ambiente especialmente intenso en la subida al Miserat, uno de los puntos decisivos de una jornada diseñada para poner al límite a los corredores.
La etapa llevó a algunos de los mejores ciclistas del mundo por carreteras de Parcent, Orba, Tormos, Sagra y Pego antes de adentrarse por l’Atzúbia y les Valls de la Marina. Desde primera hora, numerosos aficionados buscaron sitio junto al recorrido para seguir una carrera que había despertado una enorme expectación en la comarca.
El gran punto de encuentro estuvo en el Miserat. La ascensión, de primera categoría, presentaba 5,2 kilómetros con una pendiente media cercana al 10% y rampas todavía más exigentes. Una pared en mitad de la Marina Alta que se convirtió durante unas horas en una auténtica grada al aire libre.
Allí, cientos de personas acompañaron a los corredores en uno de los momentos más duros de la etapa. Santiago Buitrago fue el primero en coronar el puerto, situado en el kilómetro 73,9, formando parte de una numerosa escapada que llegó a contar con varios minutos de ventaja sobre el grupo de los favoritos.
Superado el interior de la Marina Alta, todavía quedaba mucha montaña. La carrera continuó hacia Tollos, Tudons y Benifallim antes de afrontar la subida definitiva al Alto de Aitana.
Y fue allí donde apareció Enric Mas.
El corredor mallorquín, que afrontaba la jornada vestido con el maillot rojo, esperó hasta los últimos kilómetros para mover la carrera. Mas atacó a tres kilómetros de la meta y volvió a acelerar cuando restaban dos. Oscar Onley consiguió aguantar inicialmente su rueda, pero el líder terminó imponiendo su ritmo para marcharse en solitario y levantar los brazos en Aitana.
Una victoria especialmente significativa para Mas, que no ganaba una etapa de La Vuelta desde 2018, y que le permite consolidarse al frente de la clasificación general. El mallorquín alcanza el primer día de descanso con 1 minuto y 18 segundos de ventaja sobre Primoz Roglic y 1 minuto y 39 segundos sobre Felix Gall.
La competición se toma este lunes un respiro antes de regresar el martes 1 de septiembre.
Para la Marina Alta queda una jornada difícil de olvidar. Durante unas horas, las carreteras del interior cambiaron el tráfico habitual por bicicletas, coches de equipo y aficionados. Y el Miserat, acostumbrado al silencio de la montaña, se convirtió en uno de los grandes escenarios de La Vuelta.

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