Daniel Cepa ya empieza a asimilar el cambio que le espera la próxima temporada. Días después de hacerse público su salto al profesionalismo con Caja Rural-Seguros RGA, el ciclista de Ondara ha pasado por los micrófonos de Radio Dénia Cadena SER para hablar no tanto del fichaje, sino de las sensaciones que acompañan a un momento que llevaba persiguiendo desde hace años. El anuncio no le pilló por sorpresa: el acuerdo estaba cerrado desde mediados de mayo, cuando se encontraba inmerso en la pelea por la Copa de España.
Cepa afronta ahora un escenario completamente nuevo después de cuatro temporadas dentro de la misma categoría. El ciclista reconoce que tenía “muchas ganas de dar el salto” y que el profesionalismo traerá consigo exigencias diferentes, especialmente por el cambio de ritmo, el aumento de las distancias y el mayor número de viajes. Aun así, asegura que pesa mucho más la ilusión: “Llevo toda la vida intentando dedicarme a esto e intentando dar el salto al profesionalismo”.
En ese proceso contará con una ventaja: conoce perfectamente la estructura de Caja Rural. Cepa llegó al conjunto en su paso de juveniles a sub-23 y lleva cuatro años trabajando dentro de la misma organización. Aunque el equipo profesional tenga un funcionamiento propio, comparte parte del personal y de la filosofía de trabajo que ya conoce, algo que considera importante para afrontar una transición de estas dimensiones con mayor confianza.
Sobre sus características como corredor, el ondarense se define como un ciclista “todoterreno”, aunque destaca especialmente su punta de velocidad. Se siente cómodo en jornadas exigentes y rápidas en las que la carrera termina seleccionada y puede jugar sus opciones al sprint dentro de grupos reducidos. Una cualidad que ahora tendrá que poner a prueba ante corredores de un nivel y una experiencia superiores.
Y entre los objetivos que aparecen en el horizonte hay uno especialmente ligado a sus raíces. Cepa no esconde que disputar algún día La Vuelta a España y hacerlo, además, pasando por la Marina Alta sería cumplir un sueño. Recuerda que desde los seis años acudía junto a su padre y sus amigos en bicicleta a lugares como el Puig de la Llorença para ver pasar la carrera. “Formar parte de eso sería un shock bastante grande”, admite.
El salto al profesionalismo también llevará el nombre de Ondara y de la Marina Alta por las carreteras del calendario ciclista. Cepa reivindica su comarca como un territorio especialmente atractivo para entrenar y reconoce el orgullo que supone convertirse en uno de sus representantes dentro del pelotón profesional: “Poder representar a Ondara y a mi zona es mucho orgullo”.

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