Calp encara desde este sábado la vuelta a la normalidad en la limpieza de sus calles y la recogida de residuos. Acciona y los sindicatos que representan a la plantilla han alcanzado de madrugada un acuerdo que permite desconvocar la huelga iniciada el pasado 5 de agosto.
El entendimiento llega después de varios días en los que el conflicto laboral se había trasladado directamente a las calles. La acumulación de residuos y las dificultades para completar algunos de los servicios mínimos habían marcado la última semana en el municipio, en plena temporada turística y con una población muy superior a la habitual durante el mes de agosto.
El acuerdo alcanzado entre las partes contempla una subida salarial para los trabajadores y la retirada de las sanciones impuestas a algunos empleados durante la huelga. Al coincidir el final de las negociaciones con una jornada festiva, la documentación que formaliza el pacto se presentará oficialmente el próximo lunes.
El desenlace llega después de una semana de creciente tensión entre la plantilla y la empresa concesionaria. Durante el conflicto, el Ayuntamiento de Calp había reclamado a Acciona que garantizara íntegramente los servicios mínimos establecidos, especialmente las rutas de recogida de las fracciones resto y orgánica y la retirada de los residuos acumulados alrededor de los contenedores.
Desde la representación sindical han agradecido ahora la implicación y colaboración del Ayuntamiento de Calp durante las negociaciones que han permitido acercar posiciones hasta alcanzar el acuerdo definitivo.
Los sindicatos también han lamentado las molestias y perjuicios que la huelga ha provocado en el municipio durante estos días.
Con la huelga desconvocada, el foco se desplaza ahora a la recuperación completa del servicio. Tras varios días de incidencias en la recogida, la prioridad pasa por retirar los residuos acumulados y devolver progresivamente la normalidad a las calles de Calp.
El acuerdo cierra así un conflicto laboral que había adquirido especial relevancia por producirse en pleno mes de agosto, cuando Calp multiplica su población y aumenta considerablemente la generación de residuos.
Empresa y trabajadores ponen fin a los paros después de diez días de conflicto. Ahora comienza la segunda parte: recuperar cuanto antes la imagen habitual del municipio y normalizar un servicio esencial especialmente sensible durante la temporada turística.

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